Cuando era niña que me he sentido atríada por el hecho de tener un bebé. Debe ser porque tengo la mejor madre del mundo. Hace algún tiempo una amiga decidió después de mucho tiempo decidió ponerse en campaña para quedar embarazada yo me puse muy feliz por ellos, ya que un hijo siempre es una bendición. Pasaban los días y ella no podía concebir el bebé, yo esperaba tan impaciente y suavemente fui perdiendo la ilusión, pero quise ayudar. Ella me decía como lograr un embarazo, eso me daba pena por lo que me informé sobre el tema. Me topé con varias alternativas de tratamientos para la infertilidad masculina y la infertilidad femenina, o una pareja infertil, como ICSI. Ellos me miraron con desconfianza, pero los convencí. Una vez en la clínica y con los resultados que arrojaron los exámenes comprobaron que era Alejandro quien sufría azoospermia. Cuento corto tomaron el tratamiento. Actualmente faltan sólo meses para que nazca la pequeña
lunes, 11 de febrero de 2013
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