Esa idea de que el fútbol es pasión de multitudes para mi siempre es una una verdad del porte de un buque. Un partido de Chile es el momento para compartir con la familia ylos amigos. Es cierto que la energía que se siente en el ánimo de cada uno es muy diferente a la del día a día, y que país sería si todos los días anduviéramos con la fuerza que hay cuando juega Chile. Por supuesto el fútbol para mi es uno de los deportes más entretenidos y como complemento a esto una oportunidad de arreglarse con otras personas. Cuando era más chico, mi papá era un gran fan del Santiago Morning. muchas veces íbamos al estadio y siempre trataba de ir con nosotros, aunque a mi mamá no le gustara mucho la idea . Llegábamos poco antes que empezara, porque él compraba los boletos antes. Además le encantaba ver partidos de baby futbol, Era mediocampista en el equipo de su trabajo, miraba los partidos de otros países en la tele, era un real amante de la pelota. El problema era que si al equipo le iba bien, no podía celebrar sin tirar la casa por la ventana. Invitaba a unos pocos amigos, o vecinos, siempre que fueran hinchas del mismo equipo. Una vez llegaron como quince hinchas con él, la casa terminó echa un caos, Se comieron TODO lo que había en la casa, no dejaron ni migas. Lo peor fue que mancharon unas bonitas persiana metalica que mi vieja había comprado, y se enojó tanto al otro día cuando se dio cuenta que mi viejo actuaba como un perrito apaleado. Mi padre debió portarse bien durante mucho tiempo para que mi mamá no le gruñera. Aunque mi papá era muy correcto en todas las cosas, y mi mamá finalizó por disculparlo. El grave problema, para mí y para la mayoría de otros que piensan como yo, es que el fanatismo lleva a la violencia. Patos malos que dañan el futbol. Antes no era de esa manera, y no importaba el equipo que te gustara, siempre podías ir a verlo en paz, aunque fueras hincha del equipo más chico nadie te iba a pegar. Nadie iba a pegarle a otro por ganar o perder, la mentalidad era del todo diferente. Por esa causa ya no van hinchas al estadio, mucho riesgo para ver partidos que por otro lado son muy malos. Quizás algún día esto sea distinto, espero que sí. Y es raro que nos atraiga tanto el fútbol, si somos tan malos. Es raro ser fanático de un deporte en el que casi siempre perdemos.
miércoles, 6 de marzo de 2013
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